Alguien dijo una vez que el tiempo todo lo cambia, lo transforma o lo modifica; ese alguien predijo una verdad y es que ya nada es lo que era.
Hace 50 años cuando las familias abandonaban la ciudad para pasar el verano en su apartamento, Seat 600 hasta los topes, madres, padres, abuelos y niños dejaban desértico el centro y colapsaban la primera línea de playa dispuestos a VERANEAR. Por aquellos años con Chanquete dominado el panorama nadie podía imaginar que el mítico grito de guerra "agua, cerveza, coca-cola" iba a ser sustituido por negritos vestidos con vaqueros y camisas de manga larga que a voz en grito anuncian los bolsos más sofisticados. Ya ni si quiera hay que desplazarse hasta el centro de compras por excelencia para verlos por la calle con sus imitaciones perfectas.
¿Qué más se puede pedir? pues más... pareos, gafas, relojes y cinturones de las marcas más in del panorama actual se compran mucho más a gusto si mientras abres la cartera para soltar 30 euros, en vez de 300, una chinita llegada del Asia Oriental ameniza tu dura estancia en la tumbona con un masaje a euro el minuto.
Desde luego quien diga que a la playa sólo se va a tomar el sol ¡MIENTE!. Compras, masajes, comidas y bebidas son algunas de las sorpresas que depara un bonito día en la playa de San Juan.
jueves 24 de julio de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada